|
Marisela Verena le hizo entrega de su donación a la directora de la casa religiosa, Sor Hilda Alonso, quien envía a Cuba dos enormes contenedores cada dos meses, con comida y medicinas, que su Orden reparte en la Isla entre los necesitados. Es casi milagrosa la magnitud de la obra y la organización de las Hermanas, en cuya casa reina la fe, la caridad y una amorosa alegría.
|